19 dic. 2009

Chocolate humeante, luces de Navidad, y abrazos calentitos de alguien enfundado en un abrigo o jersei.

Invierno. Qué gusto que haya llegado al fin, pues en mi país parecía que no se decidía a desperezarse y venir desde octubre. El frío llegó en serio por primera vez este año hará una semana o dos.
Me encanta, me encanta que se haga de noche pronto, que haga fresco, poder ponerme abrigos, bufandas, jerséis de lana blanditos, pasear por la tarde, a oscuras a las cinco de la tarde, pero a la vez andando bajo una cascada de luz proveniente de las luces de Navidad que llenan la parte alta de las calles, el ambiente, la gente de un lado a otro, ajetreados, pero alegres por las vacaciones que se nos acercan, cargados de bolsas de cada tienda, también envueltos en bufandas y chales.
Me encanta pasear con alguien, si hace frío, ir a una cafetería calentita y escondida y comprar un chocolate caliente, y al salir reír de lo roja que se nos pone la nariz.
Andar por la calle, y que el frío viento seco propio de esta época del año me aparte el pelo de la cara. Y la Navidad... Ah, la Navidad. Hubo un tiempo en que la... no odiaba, pero me aburría. Luego aprendí a apreciarlo.
Adoraba el último día de colegio, en que no venía todo el mundo, por supuesto. Curiosamente, la gente es más agradable cuantos menos seamos en clase, y es por estas épocas (junto con la época de exámenes, cuando compartes asiento en la biblioteca del colegio con gente con la que normalmente intercambias dos palabras por semana) cuando conoces en más profundidad tanto a desconocidos que ves cada día como a gente que realmente consideras tu amigo. Curioso.

Sólo hay una cosa que siempre, en mi subconsciente, pensaba que estaría bien, por probar. No os riáis de mí, era sólo un pensamiento absurdo...
Me gusta el frío, pero... siempre pensé que un exceso de este podría evitarse con el abrazo calentito y agradable de alguien dispuesto.
Je. Qué gracia. No me equivocaba, el abrazo calentito de alguien enfundado en un abrigo o jersei de lana mullida es tan bueno para hacer pasar la rasca que el anteriormente mencionado tazón de chocolate humeante.

2 comentarios:

  1. Me alegro mucho de volver a leerte. La familiaridad de tus relatos me sorprende cada vez más.
    Te cuento que aquí, estas fechas son todo lo contrario. Hace un calor enfermante y todo el mundo estresado comprando regalos.. las vacaciones están tan cerca.. y tan lejos.

    - cariños -

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  2. Las vacaciones están a la vuelta de la esquina, aguanta un poco más!
    Gracias una vez más, y feliz Navidad!

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