26 nov. 2011

Desgárrame.

-Tengo que decirte algo que no es nada fácil. Verás, yo... lo siento mucho, me duele en el alma, pero tengo que decirlo. Yo... ya no te quiero.
-...
-Por favor, di algo...
-...¿Por qué lloras?
-Porque estoy muy triste, joder. Porque aunque ya no te quiera, sigues importándome demasiado.


Y ésas han sido las palabras más hirientes que me han dicho nunca.