1 oct. 2010

Deseos de cosas imposibles.

Foto tomada el 28/03/2012.

Voy a decirlo sin tapujos. Te quiero. Quiero que estés aquí frente a mí. Quiero que te desnudes. Sí, puestos a ser sinceros, digámoslo todo. Quiero que te desnudes, que te quites cada pieza de ropa, una a una, y que las dejes ahí mismo. Quiero que me ayudes a quitarme la mía, y que me abraces muy fuerte. Quiero que caigamos los dos abrazados en esa cama tan grande de matrimonio que tan bien conocemos, y quiero que me dejes tocar cada centímetro cuadrado de tu piel. Quiero memorizar cada milésima parte de la superficie de tu cuerpo, ¿tan malo es eso? 
Y hablando de deseos, quiero que luego vayas a comprar helado de vainilla, que se nos ha acabado. No te preocupes, que no me moveré, te esperaré aquí, justo aquí. Te dejo vestirte para ir a buscarlo; aunque tienes un cuerpo demasiado bonito como para que los demás no lo vean, soy celosa del secreto que he descubierto, y no quiero compartirlo con nadie. Cuando hayas ido a por el helado, quiero que me lo des, junto a dos cucharas. Quiero que te vuelvas a desnudar, y quiero que te eches conmigo para que compartamos la tarrina, que ya sabes que es demasiado para una sola persona. 
Y quiero que juntos miremos pelis antiguas hasta que salga el sol.

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